Ya hemos empezado la asignatura. Y para que realmente sea útil la misma, creo que es importante que, además de las clases en sí mismas con sus materiales, actividades y tareas, dediquemos unos minutos a reflexionar sobre ellas. Reflexión que, además, debería ir en dos direcciones: por un lado, sobre los contenidos que se tratan en ellas; por otro lado, sobre cómo se ha producido el proceso de aprendizaje (o enseñanza) ya que, si siempre es importante y conveniente analizar este proceso, aún más en un máster como el que tenemos entre manos.Vamos a ello, entonces.
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| Modificado de imagen por J. García |
En cuanto al contenido, creo que no resultó complicado para nadie crear su blog y completar la tarea primera. Sobre el uso de los blogs en educación, hay mucho que decir y explorar, pero espero que la aproximación inicial con el material indicado os convenciera lo suficiente como para tenerlo en cuenta en el futuro e, incluso en algunos casos, para seguir investigando.
En cuanto al formato de clase y su utilidad o no para el aprendizaje, me surgen varias reflexiones. Por un lado, no es la forma habitual pero me pareció que en seguida os hicistéis con ello. Es lo bueno de la capacidad de adaptación que todos tenemos. Y es estupendo, porque demuestra que hay alternativas a la clase más tradicional, en la que el profesor explica y luego los alumnos, en casa o en el laboratorio, ponen en práctica. Y, visto el resultado, al menos el martes la alternativa funcionó. Sobre lo extensible de la experiencia, os dejo que reflexionéis y comentéis. En cualquier caso, me gustaría destacar que la gran cantidad de información que tenemos hoy en día disponible, casi en cualquier lugar y casi de manera instantánea, hace que muchas veces el papel del profesor pase de transmitir contenidos a localizar, elegir y organizar contenidos y, sobre todo, conseguir organizar actividades y situaciones para que con ellos el aprendizaje del alumno sea óptimo. Obviamente, también cambia el rol del estudiante, ya no se limita a escuchar más o menos atentamente, ¿cómo lo vivistéis? Quizás al ser el primer día y en un grupo en el que no os conocéis apenas, la clase resultó algo fría, pero espero que eso vaya cambiando en las siguientes sesiones. El reto es que aprovechemos las grandísimas ventajas que el uso de ordenadores nos ofrece, pero sin perder la maravilla de la interacción humana que yo siempre he creído que es imprescindible en el proceso de aprendizaje. ¡A por ello!